"La única profesión para la que no se necesita ninguna clase de formación es la de idiota."
Joseph Pulitzer
De esta forma radical resume Pulitzer la importancia de la formación continua. Especializarse en algo, ya sea en la Universidad o bien en alguna escuela de formación profesional, es fundamental para adquirir la cualificación necesaria y poder desarrollar de la manera más eficiente una profesión que, con suerte, ocupará gran parte de la vida.
Sin embargo, hoy en día no basta con pasar por las aulas y obtener un título. Nos encontramos en la era de la sobre-cualificación. La era en la que la mayoría de los jóvenes tiene títulos universitarios, másters, habla varios idiomas y cuenta con destrezas informáticas más que suficientes. Por eso la formación y la educación debe acompañarnos siempre, a lo largo de nuestras vidas, para completar las posibles necesidades que surjan por el camino laboral y cubrir las expectativas de futuro.
