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Otros aspectos a tener en cuenta respecto al bilingüismo
- La exposición a otras lenguas a edades tempranas es la mejor forma para aprenderlas. Según la introducción al estudio citado, "las técnicas de imagen cerebral han permitido observar que cuando esa exposición se produce en edades comprendidas entre 1 y 3 años, es el hemisferio izquierdo el que trata la gramática de un modo similar a como ocurre con los nativos.
- Según algunos estudios, los estudiantes bilingües aprenden mejor el español
- En determinadas zonas, los padres no pueden elegir el modelo de enseñanza
- Los niños son los que mejor se han adaptado al cambio
La exposición a otras lenguas a edades tempranas es la mejor forma para aprenderlas. Según la introducción al estudio citado, "las técnicas de imagen cerebral han permitido observar que cuando esa exposición se produce en edades comprendidas entre 1 y 3 años, es el hemisferio izquierdo el que trata la gramática de un modo similar a como ocurre con los nativos. Para edades comprendidas entre los 4 y los 6 años, son los dos hemisferios cerebrales los implicados en el manejo de la información gramatical. Sin embargo, si la primera exposición se produce entre 11 y 13 años, el esquema de activación es bastante más difuso. Particularmente, si la gramática de la segunda lengua es claramente diferente de la propia de la lengua materna —como es el caso del inglés con respecto al español—, una primera exposición a la lengua extranjera a partir de los 13 años hará más difícil un buen dominio de su gramática".
Respecto a la fonética, tenemos incluso un año menos para introducirla correctamente: "Salvando las variaciones asociadas a las diferencias individuales, el periodo sensible para la correcta adquisición del acento parece concluir a la edad de 12 años". El estudio, así, concluye que "esta mayor eficacia que presenta la infancia para el aprendizaje de las lenguas extranjeras se puede traducir en una mayor eficiencia de aquellas políticas que tomen en consideración la validez de tales hallazgos". Tampoco hay que ser un genio para llegar a esta conclusión. Ya lo decía, con humor (y, como no, en verso) Nicolás Fernández de Moratín, padre del más conocido Leandro:
Admiróse un portugués
al ver que en su tierna infancia
todos los niños en Francia
supiesen hablar francés.
Arte diabólica es,
dijo torciendo el mostacho,
que para hablar el gabacho
un fidalgo en Portugal
llega a viejo y lo habla mal
y aquí lo parla un muchacho
Los portugueses, por cierto, a pesar de sus dificultades con el francés, hablan inglés mucho mejor que los españoles. HH piensa que es porque están más cerca de Inglaterra, cosa que tampoco es verdad. Pero ya sabemos cómo es él. Se achaca habitualmente, no sin razón, al hecho de que allí no se doblen las películas, viéndose el cine siempre en versión original subtitulada.
Padres e hijos
Otro hecho que habla en favor de las escuelas bilingües es que presentan más demanda de plazas que en los centros no bilingües. Los padres prefieren este tipo de educación. Ángel, por ejemplo, tiene cuatro hijos. Todos ellos van a uno de los 340 centros bilingües de la Comunidad de Madrid entre públicos, concertados e institutos de Secundaria (una cifra que supone un tercio del total). Está satisfecho con sus resultados, aunque matiza: "claro que aprenden más lento que si todo fuera en un mismo idioma, pero merece la pena".
Sabe de lo que habla porque él mismo estudio en inglés, en un colegio americano que era de todo menos público. El idioma le ha sido muy útil en su trabajo. Blanca, la mayor de sus niños, tiene diez años. Estudia quinto. Lee las novelas de Harry Potter en inglés y, de hecho, dice que tiene más libros en ese idioma que en español. El año pasado viajaron a Irlanda y ella le decía a su madre que, cuando quisiera decir algo, mejor se lo dijera a ella y ella lo traducía. Efectivamente habla perfectamente.
Ella no cree que se aprenda más despacio: "No, porque aunque a algunos niños no se les da bien el inglés, para la mayoría es exactamente igual que se les hable en cualquiera de los dos idiomas". Su colegio tiene implantado el sistema bilingüe desde los tres a los doce años, hasta sexto de Primaria. Y, como en el resto, actores externos como el Trinity College o la Cambridge University les evalúan periódicamente. "Del de Cambridge no nos dan los resultados a los niños, pero en el último de Trinity saqué una matrícula". El 99% de los niños que se presentan los aprueban (aunque hay un veinte por ciento de niños matriculados que no hacen este examen).
Lingua Franca
Hasta Blanca se da cuenta de la importancia de aprender inglés: "es super importante, aunque algunos niños dicen que es aburrido, porque el inglés es un idioma que se habla en todos los países... entonces, si vas a Japón, no necesitas aprender japonés para hablar en el hotel, o donde sea, porque te entienden en inglés".
La Ciencia, hoy en día, se escribe en inglés. Igual que en la época de los Romanos se escribía en griego; durante la Edad Media y el Renacimiento, en latín; o durante los siglos XVIII y XIX, en francés. Nunca ha habido tanta información disponible para el ciudadano medio. Y no sólo a través de internet. Pero incluso en la red la inmensa mayor parte de los contenidos están en inglés. Así que, si no queremos que toda esa información sea invisible para nosotros, tenemos que aprender inglés. Por supuesto, esto no es suficiente para convencer a HH.
En un último intento por demostrar sus teorías, quiso que el trabajo le sufragara un viaje para investigar los programas bilingües del resto de Comunidades Autónomas. Por supuesto, los jefes dijeron que no. Aquí se puede ver, de todas formas, un esquema comparativo. Luego intentó limitar su viaje de investigación de campo a las regiones con lengua cooficial propia: Galicia, País Vasco, Cataluña, Valencia y Baleares. Desde el punto de vista metodológico, son un buen sitio para estudiar la educación bilingüe, además de sitios de playa y de buen comer, ideales para ir a gastos pagados. También incluyó después en su lista a Canarias, por tener un porcentaje elevado de extranjeros y ser un buen lugar para estudiar el bilingüismo. Vamos, que empezamos a pensar que HH es más listo de lo que parece. Casi me da pena no tener que seguirle en su investigación frustrada por esos lares.
Discusión final
Así que yo le decía que aprender en otro idioma es bueno incluso para mejorar en el propio, como algunos estudios apuntan, en relación a las lenguas cooficiales. Él me decía que se podría aprender inglés sólo con limitar el doblaje de las películas. Yo le decía que ya se pueden ver en versión original con la TDT. Él, que por pereza nadie lo hace. Y me añadía que aprender Ciencias en otro idioma supone una dificultad que puede traer problemas a largo plazo a todo nuestro sistema productivo. Yo le contestaba que se podía aprender más despacio, pero que la escalera a la que se encaramaban era mucho más alta si aprendían en inglés, porque la mayor parte de la información científica está accesible muy fácilmente, pero solo en ese idioma. Él me decía que eso no sirve de nada si no se entiende bien...
Yo le argumento que, quien no quiera esa educación bilingüe puede elegir un centro no bilingüe; pero él responde que no es del todo cierto, que la tendencia es a que todo el sistema acabe siendo bilingüe y que ya hay algunas zonas de la Comunidad en las que no se puede elegir: solo hay centros de este tipo en, por ejemplo, zonas como Las Rozas. Y los costes del programa recaen sobre todos. Ahí tiene razón HH. Además, argumenta que la ratio entre profesores y alumnos es mejor en los centros bilingües. Yo le contesto que, si no contabilizamos a los auxiliares de conversación, eso no es cierto.
Yo le digo que los idiomas extranjeros, como dice el Consejo de Europa en sus conclusiones sobre el indicador europeo de competencia lingüística, «además de ayudar a fomentar el entendimiento mutuo entre los pueblos, son requisitos indispensables para la movilidad de los trabajadores y contribuyen a la competitividad de la economía de la Unión Europea». Él me responde, como quizá hubiera hecho también Unamuno, que aprendan ellos español. Yo le digo que según un estudio reciente de ESOL, el departamento de la Universidad de Cambridge encargado de las evaluaciones y pruebas de nivel, "la evaluación externa del inglés mejora la motivación en el aprendizaje". Él responde que ellos qué van a decir. Y, entonces, comprendí que no se puede discutir con él.
En fin, que no llegamos a un acuerdo. Lo peor es que incluso me hizo dudar de si no tendría él razón. Así que no nos queda más opción que pedir el comodín del público: ¿eres profesor, estudiante, padre o, simplemente, ciudadano preocupado por la educación pública?, ¿qué opinas?, ¿merece la pena el esfuerzo, económico, laboral y personal de implantar un sistema educativo bilingüe?, ¿para cuando se pueda evaluar correctamente será demasiado tarde? Y, lo que es peor, ¿tiene HH razón?... ¿me ha podido pasar su maldición? Oh my God, I hope not.





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