Pedagogía y teoría de la educación

Aulas del Siglo XXI: retos educativos

  • Enseñar y aprender parecen las dos caras de la misma moneda, pero para Maravillas Díaz no lo son. Al menos, no exactamente. Según ella, profesora de Didáctica de la Expresión Musical en la Universidad del País Vasco, tenemos que pasar de la idea tradicional de la "escuela del enseñar" a la de la "escuela del aprender".
Publicado el 01/07/2011 por Luis García

Enseñar y aprender parecen las dos caras de la misma moneda, pero para Maravillas Díaz no lo son. Al menos, no exactamente. Según ella, profesora de Didáctica de la Expresión Musical en la Universidad del País Vasco, tenemos que pasar de la idea tradicional de la "escuela del enseñar" a la de la "escuela del aprender".

La idea de que el alumnos viene con la cabeza vacía y el profesor se la tiene que llenar está absolutamente acabada".

Lo ha dicho en los cursos de verano de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo. En concreto, en los destinados a formación del profesorado de Educación Secundaria "Aulas del Siglo XXI: retos educativos". Y el principal reto, para ella, es el cambio de modelo. Aprender a aprender es tan importante como los contenidos de lo que se aprende.

El curso ha contado con el apoyo del Ministerio de Educación y del Instituto de Formación del Profesorado, Investigación e Innovación Educativa IFIIE. La jefa del área dedicada a formación de esta institución, Mar Jiménez, ha participado también en él. Para ella, hay que enseñar a los alumnos a desarrollar su autonomía personal y un espíritu crítico. Y a conseguir, conjuntamente, unas competencias básicas.

Sus alumnos, en esta ocasión, han sido doscientos profesores reunidos, durante una semana, en el palacio de Magdalena, sede de la UIMP. Allí han podido comprobar que no tiene por qué coincidir lo que el maestro enseña y lo que los pupilos aprenden. Como en aquella famosa conferencia de Ortega, no es la misma manzana la que uno entrega y la que otro recibe.

"Donde las dan (las lecciones magistrales también), las toman". Y por el camino se puede ver afectado el significado. Un maestro puede enseñar la mano y los alumnos aprehenderle el brazo. Pero habitualmente lo que aprenden es a ignorar lo que no les interesa. Por eso en el siglo XXI el profesor tiene que hacer más de catalizador del aprendizaje y menos de expendedor de conocimientos. Pero eso será en el XXI y, de momento, tenemos un pie en el XIX.

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