De todo se aprende: poesía

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Cervantinos dispersos

Publicado el 20 de Julio de 2010 por Luis García

Desde ayer y hasta el jueves se reúnen en Alcázar de San Juan, Ciudad Real, los directores de los centros que el Instituto Cervantes tiene repartidos por el mundo. El ministro de Educación, Ángel Gabilondo, al que alguien ha dado en llamar "cervantino disperso" se mostró encantado con el apelativo e inauguró esta VI Reunión de Directores del Instituto Cervantes llamándoles "cervantinos dispersos por el mundo".
 

El ministro de Educación, Ángel Gabilondo, y la directora del Instituo Cervantes, Carmen Cafarell, hablan a los medios en la jornada inaugural de la reunión.

Humor no le falta a este ministro, que también dijo que la lengua no es propiedad ni de los gobiernos ni de los Estados, sino de los pueblos y de los ciudadanos. No está mal, para una reunión que pretende establecer la estrategia de una entidad que agrupa a 73.000 estudiantes en torno a 75 delegaciones.

El anterior director del Instituto Cervantes (y anterior ministro de Cultura), César Antonio Molina, va a dirigir el futuro Centro Internacional para la Investigación, el Desarrollo y la Innovación de la Lectura que la Fundación Germán Sánchez Ruipérez está construyendo en las instalaciones culturales del antiguo Matadero de Madrid.

Como ministro, desde luego, el actual ha mostrado mucho más empuje. Como director del Instituto Cervantes se enorgullecía, dijo al recoger hace menos de un mes la medalla Castelao que otorga la Xunta de Galicia, de haber conseguido que "desde Sofía a Pekín, desde Nueva York a El Cairo o a Damasco (...) cualquiera pueda estudiar el gallego". Y, como profesor universitario, no era precisamente bueno.

¿Y como poeta? La Universidad de Texas acaba de publicar una antología de su poesía y le presenta como "una de las más relevantes voces españolas". Será verdad. La edición es trilingüe, con los originales en gallego o español y sus traducciones al inglés. El mero hecho de que un ministro escriba poesía es elogiable. Aunque no lo salve como ministro... ni como poeta.

No está mal que los cervantinos se dispersen como el viento por el mundo, que se reúnan de vez en cuando en torno a los molinos de ciudades reales o irreales... pero siempre que no se olviden, sobre todo nuestro Ángel disperso, que hay una ínsula esperando su gobierno.

Luis García

Foto de familia de los 75 directores de Institutos Cervantes

El dinero y las palabras

Publicado el 01 de Febrero de 2010 por Luis García, en la categoría Política nacional,
Carlos Francino acaba de entrevistar en la Cadena SER al ministro de Educación, Ángel Gabilondo. La última pregunta era de una oyente, una profesora a la que sus alumnos, con infinita desidia, le habían preguntado para qué sirve la poesía. Le ha contestado que es necesaria cierta educación sentimental y cierto cultivo de las palabras. También ha llamado el director de un Instituto Tecnológico de la Universidad de Valencia. Decía que en España faltan ingenieros. El ministro lo ha corroborado, afirmando que en 2020 el 85% de los empleos en España requerirá cualificación, pero que no se pueden formar sólo buenos profesionales, sino que hay que formar personas, ciudadanos. Y que si se le pregunta al decano de una Facultad de Filología, probablemente diría que faltan filólogos e historiadores. Pero lo que falta, sobre todo, es dinero. Por eso ha dicho el ministro que espera que el Pacto Social y Político por la Educación, además de un pacto educativo, sea un pacto por la financiación. Que la educación supone un 4,9% del PIB y que este porcentaje tiene que aumentar por lo menos hasta el 5,3%. En este “viejo país ineficiente” podrá “no haber poetas / pero siempre habrá poesía”. Pero “¡Oh prosa! ¡Oh, mundo vil! No inspiraciones / pide el pintor a Dios, sino doblones”. Y es que ya sabemos que “Poderoso caballero es don Dinero” y que aquí podrá no haber poetas (ni ingenieros, ni historiadores...) y faltar escribientes, pero nunca habrá pesetas suficientes. Luis García