De todo se aprende: Ángel Gabilondo

Blog de Formación

Elogio de la locura

Publicado el 27 de Julio de 2010 por Luis García

El ministro de Educación Ángel Gabilondo durante la inauguración del cursoEl descanso estival es necesario (no diremos que merecido, aunque también). Pero los cursos de verano son un saludable alto en ese descanso. Según un estudio que acaba de publicar la revista Brain, por cada año de estudios se tiene un 11% menos de probabilidad de desarrollar demencia. Y es que todo el mundo debería apuntarse a alguno... hasta el ministro de Educación, Ángel Gabilondo, lo ha hecho. No es el único, la de Igualdad, Bibiana Aído, acompañó la semana pasada a Baltasar Garzón en los cursos de la Universidad de Jaén que dirige desde hace años en Torres.

Los Derechos Humanos centraron los cursos de Garzón. La intervención inaugural de la ministra fue sobre "Nuevas herramientas en la lucha contra la violencia de género". El que inauguró Gabilondo se titulaba "Las Universidades y el Espacio Iberoamericano del conocimiento: Una utopía posible en el horizonte del Bicentenario". El Bicentenario de las independencias de los países iberoamericanos, se entiende. Pero durante el curso a lo que tuvo que contestar Gabilondo es a los rumores que lo sitúan como próximo candidato a la Alcaldía de Madrid.

Él contestó que está intentando ser un ministro de Educación a la altura de este país y que cada día aprende para este cargo. Vamos, que no dijo ni que sí ni que no. Normal. A los anteriores políticos que el PSOE sacrificó presentándolos a la Alcaldía de Madrid se les pagó posteriormente con un Ministerio. Así pasó con Trinidad Jiménez y con Miguel Sebastián. Pero Ángel Gabilondo ya dirige un Ministerio. A lo mejor le han prometido, si gana las elecciones, la Alcaldía de Madrid. Pero el ministro tiene muchos años de estudio, muchos onces por ciento, como para asumir ese reto.
 


Luis García

Cervantinos dispersos

Publicado el 20 de Julio de 2010 por Luis García

Desde ayer y hasta el jueves se reúnen en Alcázar de San Juan, Ciudad Real, los directores de los centros que el Instituto Cervantes tiene repartidos por el mundo. El ministro de Educación, Ángel Gabilondo, al que alguien ha dado en llamar "cervantino disperso" se mostró encantado con el apelativo e inauguró esta VI Reunión de Directores del Instituto Cervantes llamándoles "cervantinos dispersos por el mundo".
 

El ministro de Educación, Ángel Gabilondo, y la directora del Instituo Cervantes, Carmen Cafarell, hablan a los medios en la jornada inaugural de la reunión.

Humor no le falta a este ministro, que también dijo que la lengua no es propiedad ni de los gobiernos ni de los Estados, sino de los pueblos y de los ciudadanos. No está mal, para una reunión que pretende establecer la estrategia de una entidad que agrupa a 73.000 estudiantes en torno a 75 delegaciones.

El anterior director del Instituto Cervantes (y anterior ministro de Cultura), César Antonio Molina, va a dirigir el futuro Centro Internacional para la Investigación, el Desarrollo y la Innovación de la Lectura que la Fundación Germán Sánchez Ruipérez está construyendo en las instalaciones culturales del antiguo Matadero de Madrid.

Como ministro, desde luego, el actual ha mostrado mucho más empuje. Como director del Instituto Cervantes se enorgullecía, dijo al recoger hace menos de un mes la medalla Castelao que otorga la Xunta de Galicia, de haber conseguido que "desde Sofía a Pekín, desde Nueva York a El Cairo o a Damasco (...) cualquiera pueda estudiar el gallego". Y, como profesor universitario, no era precisamente bueno.

¿Y como poeta? La Universidad de Texas acaba de publicar una antología de su poesía y le presenta como "una de las más relevantes voces españolas". Será verdad. La edición es trilingüe, con los originales en gallego o español y sus traducciones al inglés. El mero hecho de que un ministro escriba poesía es elogiable. Aunque no lo salve como ministro... ni como poeta.

No está mal que los cervantinos se dispersen como el viento por el mundo, que se reúnan de vez en cuando en torno a los molinos de ciudades reales o irreales... pero siempre que no se olviden, sobre todo nuestro Ángel disperso, que hay una ínsula esperando su gobierno.

Luis García

Foto de familia de los 75 directores de Institutos Cervantes

La parábola de los talentos

Publicado el 01 de Julio de 2010 por Luis García

El martes, la Fundación Conocimiento y Desarrollo, presidida por Ana Patricia Botín, presentó, con la presencia del ministro de Educación, Ángel Gabilondo, su informe anual. Analiza la evolución, desde finales de 2007 hasta finales de 2009, tanto del mundo universitario como del mercado laboral y del mundo empresarial en España. La conclusión que destacan todos los medios: que el paro entre los titulados universitarios se ha duplicado en ese tiempo, pasando del 4,8% al 9,4%.

No es un dato comparativamente tan malo si se tiene en cuenta que, para los no licenciados, ha aumentado incluso más. En el estudio no se analizan los datos por franja de edad. Probablemente entre los licenciados más jóvenes el porcentaje de parados se eleve muchísimo.

El presidente de la Conferencia de Rectores, Federico Gutiérrez Solana;  Ana Patricia Botín, presidenta de la Fundación Conocimiento y Desarrollo; y el ministro de Educación, Ángel Gabilondo, durante la presentación del informe.Hay otro dato significativo: entre 25 y 65 años hay ya un quinto de licenciados universitarios. Se suele decir que hay demasiados para que sean absorbidos por el sistema productivo. Que por eso se emplean en puestos que requieren una cualificación menor. Pero ese porcentaje nos ha hecho entrar en la media de los países avanzados. ¿Por qué en otros países el mercado laboral sí integra a todos esos licenciados? ¿Por qué entonces en España les cuesta tanto encontrar un trabajo relacionado con sus estudios en el que puedan desarrollar sus habilidades?

Estamos malgastando el talento. Nuestro potencial. Es como si mandáramos al Mundial a la selección de baloncesto. Nuestro sistema económico se ha olvidado durante las últimas décadas de los sectores con mayor valor añadido y se ha decantado por el dinero fácil del turismo y la construcción. A los nuevos licenciados ya no les valdrá únicamente con tener talento, tendrán que aprender también cómo aprovecharlo.

Porque, si no, serán como en la parábola bíblica: talentos enterrados. Y serán como los proyectiles de la física clásica: describirán una parábola y nos caerán encima, para, después, quedar parados.

Luis García

La plazuela

Publicado el 25 de Junio de 2010 por Luis García

Ayer el ministro Ángel Gabilondo intervino en el Parlamento Europeo para resumir y valorar los logros de la presidencia española de la Unión en materia de educación. Desde el Gobierno se nos presenta como lo más importante que se haya conseguido incluirla en la agenda del Consejo Europeo de jefes de Estado y de Gobierno... Es como si la selección se eliminara hoy en Sudáfrica y Del Bosque volviera celebrando que hemos conseguido que toda Europa hable de nuestro juego.

El ministro sabe que es necesario que se hable de educación, que se debata sobre educación. Como decía Ortega y Gaset: "De lo que se piense hoy depende lo que mañana se hable en las plazuelas". Pero sabe también que eso es sólo un primer paso, que lo importante es que se adopten medidas y, luego, que se obtengan resultados. Resultados que lleguen luego, claro, a las plazuelas.

Como con el Pacto de Educación. Se debatió y no se aprobó. Ahora va a presentar las medidas que considera inaplazables y las adoptará con o sin consenso. El ministro hizo su tesis sobre Hegel y sabe que, como él explicaba, las ideas avanzan gracias precisamente a la oposición que generan. Como debería mejorar el juego de España conforme mejora el del rival. Quizá de que obtengamos plaza en octavos hoy, depende lo que se juegue mañana en las plazuelas.

Pero la presidencia española está eliminada del europeo y presentarnos que se haya conseguido hablar de educación como su gran triunfo es como marcar un gol sin saber si ha sido en propia meta. Un gol por la educación.
 

 

 

Luis García

Modelos fracasados

Publicado el 07 de Mayo de 2010 por Luis García, en la categoría Política nacional, General,
Ayer acabó el plazo para que todos los partidos políticos y los agentes sociales implicados dieran una respuesta al Pacto de Educación. Después de la negativa del Partido Popular a unirse a él, poco importaba ya la del resto de grupos. Si los dos partido mayoritarios no se ponen de acuerdo no puede haber pacto. Los motivos que adujo la secretaria general de PP, María Dolores de Cospedal, es que no se proponía un cambio real de modelo educativo, sino que se trataba de abundar en uno fracasado. El ministro Ángel Gabilondo respondió que no se puede hacer tábula rasa y empezar de cero. Y tiene razón: el sistema educativo es un barco que tiene que ir construyéndose y reparándose sobre la marcha, mejorándose lo que se pueda mejorar pero siempre teniendo en cuenta que, sobre todo, debe permanecer a flote. Quizá simplemente no querían dar un triunfo así al Gobierno y por eso lo han rechazado. Además, el sistema educativo del treinta por ciento de abandono escolar del que se queja Cospedal es el mismo en el que se han formado tanto ella como el propio ministro de Educación. No puede ser tan malo, ¿no? Y si de modelos fracasados se trata, estamos rodeados de ellos. Nuestro sistema económico, sin ir más lejos, basado hasta ahora en el turismo y el ladrillo. ¿Dónde cree Cospedal que iba ese tercio de estudiantes que abandonaba los estudios? Pues a ganar dinero, ya fuera en la obra, vendiendo pisos o sirviendo mesas en la costa. No era sólo que el sistema educativo los expulsaba, era que el sistema laboral los absorbía. El problema es, ¿dónde van a ir ahora que saltar del barco es caer al agua? El Gobierno va a seguir con su reforma educativa, aunque sin el gran consenso que quería. ¿Cuál va a ser el siguiente modelo que nos demos cuenta que ha fracasado? ¿El político? Lo malo es que no son los modelos los que fracasan, sino las personas... ni los barcos los que se ahogan cuando se hunden.

 

 

El ministro de Educación Ángel Gabilondo durante la comparecencia ante la prensa en la que ha afirmado que continuaría trabajando en la reforma educativa propuesta en el pacto

 

Luis García

Matrículas progresivas

Publicado el 28 de Abril de 2010 por Luis García, en la categoría Universidades, Política,
En el debate sobre el nuevo sistema de financiación universitaria que el Gobierno está diseñando se ha introducido una nueva posibilidad: que se pague la matrícula en función de la renta. Así, los estudiantes cuyas familias tengan más dinero (porque será probablemente la renta de los padres la que cuente), pagarán más. Esto ofrecerá la posibilidad de disfrutar de más becas y unos precios más bajos a los estudiantes provenientes de familias con menos ingresos. También tendrán que pagar más los que suspendan alguna asignatura: en la segunda matriculación se pagará el cincuenta por ciento del coste real y, en la tercera, el cien por cien. Actualmente se paga la décima parte aproximadamente del coste real de la matrícula en las Universidades públicas. O sea, que la educación universitaria está muy subvencionada para... pero igual de subvencionada para quien tiene que trabajar por las tardes para sufragarse los estudios que para el millonario. Para Ángel Gabilondo, ministro de Educación, el objetivo de la nueva financiación es que nadie se quede sin ir a la Universidad por falta de medios. Pero las universidades necesitan una nueva financiación también por otros motivos. Como la crisis económica, que ha mermado las líneas de financiación regionales; la falta de alumnos, que se va a ir agudizando por la evolución natural de la pirámide de población; o el despilfarro, que cualquiera puede ver pero sólo ellas conocen en detalle, ya que su contabilidad no es muy transparente. En definitiva, está bien que se busque una financiación en la que pague más quien más tiene. Igual que los antiguos médicos de pueblo, que al que tenía dinero le cobraba en dinero, al que tenía gallinas en gallinas, y al que no tenía nada, no le cobraba nada. Pero no nos creamos mucho que Educación lo hace únicamente por los estudiantes, sino por sanear unas cuentas que, en el caso de las universidades públicas, van a necesitar muchos cálculos.

calculadora

Luis García

Con e de educación

Publicado el 14 de Abril de 2010 por Luis García, en la categoría Unión Europea, Política nacional,
Los ministros de Educación de la Unión Europea están debatiendo en Madrid, entre ayer y hoy, maneras de reducir el abandono escolar y elevar el índice de titulados superiores. "Lo necesitamos para mejorar el desarrollo personal y las expectativas de trabajo de las nuevas generaciones, algo que debe preocuparnos a todos ya que implica una enorme pérdida de talento", dijo el representante español, Ángel Gabilondo, en una declaración institucional previa. También volvió a decir que, para salir de la crisis, la educación debe estar en el corazón de las políticas europeas. "Pero no de cualquier manera, sino salvaguardando aquellos valores en los que creemos, la equidad y el bienestar social". Y añadió que, aquí sí, derrochando talento: "Queremos que Europa se escriba con e... de educación". Es un recurso que utilizan últimamente mucho algunos políticos: decirnos con qué letra se escriben las cosas. Leire Pajín lo hace, por ejemplo, y José Blanco, como cuando dijeron que Gürtel se escribe con ge de Génova... Pero el ministro de Educación no debería hacerlo si no quiere que sus discursos, por otro lado siempre profundos y meditados, se asemejen a una clase de primaria... o a los de los políticos. El abandono escolar, la educación, son sólo parte del problema. ¿Qué le dirá el ministro a la generación más formada de la historia de España cuando no haya trabajos cualificados que ofrecerle? ¿Les dirá que se lo pidan a la e de Europa? ¿A la pe de Pajín? ¿O a la eme de ministro que haya en ese momento? Señor ministro, en España ya se está desaprovechando mucho talento. No malgaste usted el suyo, ni su tiempo, en buscar juegos de palabras, sino soluciones. Que cada vez se parece usted más a un político. Luis García

Pactar en el desierto

Publicado el 12 de Abril de 2010 por Luis García, en la categoría Política nacional,
El próximo día 22 de abril el ministro de Educación, Ángel Gabilondo, espera poder presentar un texto definitivo para el pacto por la educación. Lo ha venido retrasando y advierte de que se podría volver a retrasar. Hoy esperaba cerrar las fechas para las reuniones definitivas y, ha dicho, ha esperado también que acabaran otros procesos de negociación dentro del Gobierno con consecuencias para la educación, como el del proyecto de economía sostenible. Ya había declarado con anterioridad el ministro que el proceso no se podía dilatar indefinidamente. Se da cuenta de que tiene muchas cosas por hacer y que, aunque el pacto es importante, no debería jugarse toda su credibilidad política a esa carta. Pero, ¿por qué es tan difícil conseguir un pacto, si todos los grupos políticos coinciden en que hay que reformar el sistema? Muy sencillo, porque cada uno quiere hacer la reforma a "su manera", quiere que el resto lo acepte o romper la baraja y quiere, así, obtener "su pacto". Pero eso no es un pacto sino una imposición y quien la puede hacer es, precisamente, el Gobierno. Duraría sólo hasta que perdiera unas elecciones, pero seguramente sería más coherente, porque no sería el mínimo común denominador de las opiniones de todos. Dice un proverbio árabe que un camello es un caballo diseñado en asamblea. Si el día 22 no hay un texto definitivo para el acuerdo, el ministro debería olvidarse del camello y subirse a su caballo. Así iría más rápido, aunque aquél sea más apropiado para su travesía por el desierto. Luis García

Estudiar hasta los 18

Publicado el 18 de Febrero de 2010 por Luis García, en la categoría Formación Profesional, Política nacional,
El ministro de Educación, Ángel Gabilondo, ha planteado de nuevo esta semana ampliar la enseñanza gratuita y obligatoria hasta los dieciocho años. Ya lo hizo hace unos meses. Pero ahora mezcla la propuesta con uno de los 104 puntos del texto inicial del Pacto por la Educación. En concreto, con ese que proponía que el último curso de bachillerato supusiera un filtro para encauzar a los alumnos hacia la FP o hacia la Universidad. Uno de cada tres alumnos españoles no consigue graduarse en la ESO, abandonándola con dieciséis años. ¿Habría que obligarles a estar dos años más en clase? ¿No sería perjudicial para ellos y para los demás? Efectivamente, muchos se encauzarían hacia FP. Otros se convencerían de la importancia de mejorar su formación. Pero, ¿y el resto? Hasta ahora, los jóvenes percibían poca diferencia en sus perspectivas laborales entre sacarse unos estudios o no. Además, la brecha salarial entre unos y otros, en España, es mínima. Probablemente en ningún otro país un albañil podía ganar más que un arquitecto. Aquí sí. Pero ahora el paro castiga más a quienes no tienen formación. Y ahí es donde atacaría esta medida: mejorando obligatoriamente la formación y, además, sacando del paro (y del mercado laboral) a toda una franja de edad, la de 17 y 18 años, en la que actualmente hay en España casi un millón de personas. Y alrededor de un tercio de ellas son parados. ¿Cuál es el objetivo de la medida entonces? ¿Mejorar las perspectivas laborales futuras de los estudiantes? ¿O las del resto, en el presente, de un plumazo? Probablemente, las dos. Pero probablemente le urge al Gobierno más esta última. Luis García

El texto del Pacto por la Educación ya es público

Publicado el 28 de Enero de 2010 por Luis García, en la categoría Política nacional,
El ministro, Ángel Gabilondo, presentó ayer el texto inicial de su gran pacto por la Educación. Hasta el 22 de febrero no se tendrá un documento definitivo, así que sus ciento cuatro propuestas están abiertas al debate. Entre ellas hay algunas concretas, como la de situar para el año 2015 el nivel de ayudas y becas universitarias en un 0,2% del PIB. Pero la mayoría son programáticas y buscadamente vagas, como la de “establecer planes de colaboración entre el Ministerio y las CCAA para la realización de determinadas acciones de formación permanente que permitan responder mejor a las nuevas necesidades” (!). Pero lo más importante, aunque es la medida 101, está ya en el preámbulo: la estabilidad. Para conseguirla, “Tanto los cambios normativos como en su caso las futuras modificaciones que sepuedan derivar de las medidas acordadas en este Pacto Social y Político por la educación precisarán una mayoría parlamentaria de 2/3 en el Parlamento”. O sea, que se equipara el pacto con las Leyes Orgánicas del Estado. Además, se busca la implicación no sólo de todas las administraciones y todos los partidos políticos, sino también de las familias y los medios de comunicación. Porque “hemos de ser conscientes [de] que el esfuerzo del alumnado es un requisito necesario pero no suficiente”. Por cierto, es tal la implicación del ministro que en muchas partes del texto se nota la pluma del catedrático de Metafísica que sigue siendo. Sospecho que no es muy habitual que los ministros se encarguen de redactar este tipo de documentos. Luis García