De todo se aprende: abusos

Blog de Formación

El Cristo de los Gitanos... y el de los curas pederastas

Publicado el 31 de Marzo de 2010 por Luis García, en la categoría Otros,
Hay cursos a la medida de todas las necesidades. Pero especialmente curioso es el que reunió el jueves pasado a representantes de la Federación de Asociaciones Gitanas y a los jefes de las policías locales de la Comunidad de Madrid. Lo inhabitual del caso es que eran los representantes gitanos los que impartían el curso. Y que fueron sus asociaciones las que "persiguieron", con perdón por el chiste fácil, por una vez a los mandos policiales para organizarlo. Les enseñaron a conocer y a relacionarse mejor con su comunidad. Que la inmensa mayoría de los gitanos "son gente de ley". Que para ellos la autoridad son los viejos, palabra que usan sin ningún matiz peyorativo. Y que no se puede estigmatizar a la inmensa mayoría por unos pocos que delinquen. ¿Por qué no va a poder pedir esta misma deferencia la Iglesia Católica? No se puede juzgar a la inmensa mayoría de sacerdotes que con abnegación y sacrificio se dedican a la enseñanza porque unos pocos sean pederastas. Uno de los representantes de los gitanos daba en la clave: "El problema es que el gitano marginal, el que delinque, brilla con luz propia". Igualmente, el caso de un cura, un maestro, pederasta, atrae todos los focos. Porque es gente supuestamente motivada por su espiritualidad a la que muchos padres confían la educación de sus hijos. Pero los últimos casos desvelados de curas que abusaban en Italia y Estados Unidos de niños sordomudos (¿no tenía que ser la Iglesia la voz de los sin voz?), de traslados para encubrirlos, del silencio de la jerarquía eclesiástica... extienden un velo de sospecha. ¿De verdad son tan pocos estos casos? Y, sobre todo, ¿está haciendo la Iglesia todo lo posible para cortarlos de raíz? Porque el abuso de menores es un pecado según la Ley Divina, pero un delito según las leyes humanas. Porque la complicidad también lo es. Y porque la Iglesia va a perder si no la autoridad moral que aún mantiene, debería ser la primera en querer trasladarlos, sí... Pero a la cárcel. Dicen que allí abusan de los violadores. Los caminos del Señor son insondables. Y al final, el buen ladrón, se va a sentar a la derecha del padre... y le va a dar su merecido. Luis García

La mala educación

Publicado el 03 de Febrero de 2010 por Luis García, en la categoría Tribunales,
El fin de semana nos sorprendió la noticia de abusos sexuales en un elitista colegio de los jesuitas en Berlín. Los sacerdotes acusados, además, visitaron durante los años ochenta centros de enseñanza en España y Chile, donde también cometieron abusos. Los hechos se conocieron ya en 1991, pero no se alertó a la policía. ¿Por qué? ¿Por la misma razón por la que durante años se escondieron los abusos en Irlanda? ¿Por la misma por la que la diócesis de Wilmington, en Estados Unidos, se declaró en bancarrota para no tener que pagar indemnizaciones a las víctimas de los abusos sexuales de dieciocho de sus sacerdotes? Aunque, eso sí, ya ha anunciado que sí tiene dinero para pagarles la jubilación. ¿Para defender a los pederastas en vez de a sus víctimas? Son casos puntuales ante los que hay que estar atentos. Pero no pensemos que nos quedan muy alejados, ni espacialmente ni en el tiempo. La semana pasada un profesor de Castellón fue detenido por realizar tocamientos y sacar fotos de contenido sexual a sus alumnos. Muchas de las mejores escuelas, dentro y fuera de España, están dirigidas por órdenes religiosas. Sin ir más lejos, el viernes fue premiado por la Junta de Castilla-La Mancha el Colegio Episcopal de Almansa. Pero no son los cientos de profesores y sacerdotes dedicados, sino los otros, los que nos hacen pensar que ojalá tengan razón. Que ojalá haya un Dios… Y, sobre todo, un infierno. Luis García