Ciencia emparedada
Los ministros europeos con competencias en competitividad (Industria e Investigación) se reúnen desde hoy y hasta el jueves en San Sebastián. La anfitriona, la ministra Cristina Garmendia, pretende buscar medidas que eviten la pérdida de liderazgo de la Unión Europea en el avance científico.
La movilidad de los investigadores, su conciliación de la vida personal y laboral o el tema de sus pensiones son sólo algunos de los aspectos que tratarán estos días en su agenda. Pero, sobre todo, se trata de pensar cómo la Ciencia puede colaborar en mejorar la situación económica.
Con respecto a España, se quejaba en la radio ayer la ministra de que nuestro peso en el mundo científico no se correspondía con el de nuestra economía. Su explicación era que “la composición de nuestro Producto Interior Bruto ha estado muy desbalanceada (sic), en detrimento de sectores con gran componente tecnológico”.
Lo que quería decir con esto es que ya no nos va a valer con poner ladrillos ni con el turismo y que, de eso, se han dado cuenta gracias a la crisis. Cualquier ejercicio perifrástico de la ministra en el país del “hideputa” en boca de los políticos, es de agradecer. Pero podía haber dicho, simplemente, “la Ciencia está enladrillada, quién la desenladrillará…”.
Necesitamos más formación, más investigación y una economía basada en servicios e industrias de alto valor añadido. Pero, ¿quién decía que aquí no se innova? De momento ayer los ministros europeos pudieron degustar una muestra de la innovación más importante de nuestro país últimamente: la gastronómica. Lo cual es significativo de todo el camino que hay por recorrer. También es verdad que no iban a ponerles emparedados.
Luis García