El árabe en las escuelas andaluzas
La Junta de Andalucía va a introducir el árabe como segunda lengua en la ESO. El objetivo es la integración de la población inmigrante en algunas escuelas. Y se lo han tomado en serio: van a destinar 2.500 millones de euros hasta 2013 al proyecto, que incluye escolarización mixta, campamentos de inmersión lingüística en los países de procedencia y programas educativos conjuntos.
La gente es muy sensible al tema de la segunda lengua. La Xunta de Galicia, por ejemplo, ha decidido esta semana equilibrar en primaria y secundaria el uso del gallego y el castellano. Parece que no ha contentado a ninguno, señal de que o la decisión es un disparate, o está en el punto medio.
Por su fonética y su escritura, el árabe es difícil de aprender para un hispanohablante. Por eso es importante empezar pronto a estudiarlo. Y para Andalucía, que no tiene lengua cooficial, es un acierto. El árabe está presente en más de veinte países, que suman más de trescientos millones de hablantes. Además es una de las seis lenguas oficiales de la ONU.
Todavía hay mucho gas y petróleo en los países de habla árabe y lo están usando para crear infraestructuras, incluidas las turísticas. Además la deslocalización los está convirtiendo en un importante polo de industrialización. Así que el proyecto va a servir a corto plazo para integrar a los alumnos inmigrantes. Pero, ¿quién nos dice que en el futuro no va a servir para integrar a los niños andaluces en esta economía cada vez más cambiante?
Luis García