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Nefrología

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Formación Alcalá

La nefrología es la parte de la medicina que trata cualquier problema relacionado con la función renal. Aprende el correcto funcionamiento de los riñones, sus enfermedades y cómo curarlas.

Recibirás un título avalado por la Universidad San Jorge.

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Nefrología

 Se trata de la especialidad médica interna que estudia la estructura de la función renal (anatomía, fisiología, prevención, tratamiento, rehabilitación y revisión de cualquier patología relacionada con el riñón). El nefrólogo, médico especializado en éste área, se encarga del diagnóstico y tratamiento de cualquier enfermedad del aparato urinario.

¿Cuáles son las enfermedades más frecuentes de la función renal?

Los riñones son los dos órganos situados en la parte posterior del abdomen encargados de eliminar los desechos del cuerpo mediante la orina, estimular la producción de glóbulos rojos y regular el equilibrio electrolítico.

En un adulto, cada riñón pesa cerca de 170 gramos, mide 12 centímetros y filtra 1.700 litros de sangre al día, lo que permite expulsar los productos tóxicos de desecho del cuerpo y conservar la parte útil regulando el equilibrio de sal y agua.

1. Cálculos renales (piedras en el riñón). Una piedra (o cálculo renal) es un trozo de material sólido formado a partir de sustancias que están en la orina que se origina dentro del riñón. Su tamaño oscila entre un milímetro y varios centímetros de diámetro lo que determinará sus síntomas. Generalmente afecta a personas de más de 30 años con un porcentaje mayor en hombres (13%) que en mujeres (7%). Los cálculos renales suelen provocar sangre en la orina, dolor en la espalda y el abdomen o la región inguinal.  Aunque el desarrollo de las piedras suele ir vinculado a la disminución de la cantidad de orina o el aumento de la excreción de elementos que las forman (como el calcio, oxalato, xantina o fosfatos) no es posible averiguar sus causas exactas. Como dato preocupante, los nefrólogos advierten que la mitad de las personas que han sufrido piedras en el riñón recaerán en un plazo de 10 años.

¿Cómo prevenir su reaparición? Ingerir 3 litros de agua al día, mantener una alimentación sana y equilibrada o evitar las infecciones urinarias pueden evitar la formación de esta enfermedad.

2. Cáncer de riñón. Es la undécima neoplasia (tumor maligno) más frecuente en hombres y la decimoquinta en mujeres a nivel mundial, lo que representa cerca del 2% de los cánceres existentes en el planeta. Según un informe presentado por MD Anderson Center, el carcinoma renal afecta a 9 de cada 100.000 habitantes en España cada año. Diferenciamos entre:

- Carcinoma renal (CR), es el más frecuente, incluye el cáncer de células claras, papilar, cromófobo o de conductos colectores.

- Tumor de Wilms, cáncer de riñón infantil.

Los síntomas más frecuentes son: presencia de sangre en la orina; fiebre; pérdida rápida de peso; aparición de un bulto anómalo en la región del riñón; dolor prolongado en un lateral, en el abdomen o en la región lumbar; sensación de cansancio general…

3. Insuficiencia renal. Se trata de la pérdida rápida (periodo inferior a 48 horas) de la capacidad de los riñones para eliminar residuos o ayudar en el equilibrio de líquidos y electrólitos en el cuerpo. Los síntomas más comunes son: heces con sangre; mal aliento y  sabor metálico en la boca; tendencia a la formación de hematomas; cambios en el estado anímico, estado mental e incluso crisis epilépticas; dolor entre las costillas y las caderas; hipo continuado; hemorragia nasal; náuseas y vómitos; temblores; fatiga…

4. Infecciones (pielnefritis). Producidas por la existencia de microbios (generalmente bacterias u hongos) en los riñones suele afectar más a mujeres que a hombres. Además de la existencia de microorganismos, las infecciones renales suelen ser consecuencia de los malos hábitos en la higiene, enfermedades como la diabetes, la inflamación de la próstata o cálculos en el riñón o el uso de objetos contaminados en el tracto urinario o genital. Los síntomas más frecuentes son el dolor en la espalda, mareos, náuseas, fiebre, dolor al orinar…

Perspectivas laborales

La Nefrología, como especialidad de la Medicina Interna, tiene su salida profesional principalmente en los hospitales y clínicas dependientes de la Seguridad Social. Lo ideal para ejercer como nefrólogo, es hacerlo en un centro cualificado donde se trabajen conjuntamente especialidades médicas y quirúrgicas para proporcionar al enfermo renal todas las posibilidades que ofrece la medicina actual, incluyendo la proyección extrahospitalaria que se desarrolla en los hospitales modernos.

Formación

Para ejercer la medicina en el sector público hay que realizar un examen denominado MIR (Médico Interno Residente) que posibilita para trabajar en la especialidad elegida. El especialista en nefrología debe centrar su aprendizaje en tres campos: el de los procesos intelectuales, el de las actitudes y el de las habilidades o destrezas.

Siguiendo los criterios de la Organización Mundial de la Salud, para el eficaz cumplimiento a nivel hospitalario de sus funciones el nefrólogo debe prepararse para prestar cuidados curativos y preventivos en las enfermedades renales, adquiriendo los conocimientos necesarios de las diferentes áreas de esta especialidad. Y tras concluir el período de especialización, deberá estar capacitado para emplear todos los métodos, plantear y resolver los problemas diagnósticos, pronósticos, terapéuticos, preventivos y epidemiológicos propios de la Nefrología.

Los diplomados universitarios en enfermería también pueden optar a cursos de esta especialidad.

Perfil

En esta especialidad hay que tener interés por la investigación, y como en la medicina en general, se necesita dedicación y autodisciplina en el estudio, además de otras cualidades como equilibrio emocional y agilidad en la toma de decisiones. También son importantes la capacidad de síntesis y análisis y las dotes psicológicas para tratar con los pacientes.